Criaturas vivientes

«Que se pongan en contacto con la naturaleza una vez, y se formará un hábito que será una fuente de deleite durante toda la vida. Todos hemos sido destinados a ser naturalistas, cada uno en su propia medida, y no hay excusa válida para vivir en un mundo tan lleno de prodigios de la vida animal y vegetal y no interesarse por nada de ello. «

Charlotte Mason 

Sobre la filosofía

De los animales tanto grandes como pequeños siempre tenemos algo que aprender, algo por descubrir; como dice Charlotte Mason: “Encontramos el campo del estudio de las criaturas vivientes un campo de interés y deleite ilimitados”.

Para los niños el universo es el mejor salón de clases para aprender, y descubrir que a su alrededor hay multitud de información escondida que puede ser aprendida de forma natural, conociendo de cerca colores, formas, tamaños, etc. Desde la pequeña hormiga hasta el gran elefante, esconden misterios que nuestro creador ha puesto sobre ellos para ser descubiertos por esas mentes inquietas y llenas de vida con ganas de conocer y descubrir. Charlotte Mason dice: “No hay ningún tipo de conocimiento que se pueda obtener en estos primeros años tan valioso para los niños como el que obtienen por sí mismos del mundo en el que viven”

Como padres debemos dejar nuestros miedos a un lado y permitir a nuestros hijos tocar, observar, aprender libremente, y dejar que cada día su curiosidad y ganas de aprender vayan en aumento y no sean obstruidas por nuestros miedos. 

En su volumen 1, Charlotte Mason dice: “Algunos niños nacen naturalistas, con una inclinación heredada, quizás, de un ancestro desconocido; pero cada niño tiene un interés natural por los seres vivos, lo cual corresponde a los padres alentar, ya que pocos niños son capaces de mantener su postura frente a la opinión pública; y si ven que las cosas que les interesan son indiferentes o desagradables para los adultos, su placer en ellas desaparece, y ese capítulo del libro de la naturaleza se habrá cerrado para ellos”.

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¿Cuánto pueden aprender nuestros hijos? No es solamente lo que pueden aprender cognitivamente, su aprendizaje va más allá, su vida está siendo afectada en todas las áreas al ser formados en ellos los hábitos que les permitirán desarrollarse y crecer en cada una de las labores que le son encomendadas. Charlotte Mason menciona: “Consideremos también, cuán inigualable es el entrenamiento mental que está obteniendo el niño naturalista para cualquier estudio o vocación que existe bajo el solla facultad de la atención, de discriminación, de la búsqueda pacientey que al aumentar a medida que él mismo crece, ¡le serán de utilidad para una infinidad de áreas!” Y cuánto más al entender la importancia de la vida, por pequeña o insignificante que parezca, entender que todo ha sido creado por Dios, y nuestro deber es cumplir con su mandato de gobernar la tierra, pero no dañar, ni destruir, ni matar. Debemos enseñar desde pequeños que cada creatura en el mundo es valiosa para Dios, Charlotte Mason dice: “La reverencia por la vida, en tanto maravilloso y terrible regalo, que un niño despiadado puede destruir, pero nunca restaurar, es una lección de primera importancia para el niño:

‘Que el conocimiento vaya siempre en aumento;
Y que mayor reverencia habite en nosotros’”.

En la experiencia

A lo largo de nuestras vidas, sin duda nos hemos encontrado con alguna criatura viviente, ya sea desde animales salvajes en un zoológico, una ardilla en algún parque, un perro o gato como mascota, hasta una variedad de insectos que están por todas partes. Y claro que todos tenemos preferencias hacia ciertos animales más que a otros, sin embargo, queremos invitarlos a ampliar sus experiencias como familias hacia encuentros más cercanos y placenteros a todo tipo de criaturas. 

Esto es un proceso de constante aprendizaje, que será más fácil al llevar a cabo algunos consejos de la filosofía de Charlotte Mason sobre “la vida al aire libre”. Pasar el mayor tiempo posible en la naturaleza de manera intencional, nos ayudará a ir teniendo más encuentros con diferentes animalitos.

Al encontrarnos con alguna criatura, como un insecto, en ocasiones serán sus colores los que nos cautiven a observar más, otras ocasiones será algún comportamiento del animal que nos resulte curioso. Así, poco a poco nuestro interés aumentará e iremos teniendo la confianza para acercarnos a nuevos amigos hasta conocer y aprender algo sobre ellos, siempre con cuidado y respeto.

En algunas ocasiones podemos traer algún ser viviente a casa para observarlo un poco más de cerca su forma y comportamientos, sus cambios o algo que le sea curioso a nuestros hijos, y después de uno o dos días liberarlo para regresarlo a su hábitat. Tal vez habrá otros que presenten cambios, como las orugas o renacuajos, y quizá tengamos la dicha de observarlos hasta su transformación final. Otra cosa que se puede hacer durante su estancia en casa es registrar nuestras observaciones, dibujarlas, investigar qué es y sus características principales. Podemos utilizar algunos recursos como la web, alguna aplicación o libros de consulta.

No imaginamos lo emocionante que es para los niños y aún para nosotros observar a un animalito, y lo mucho que podemos aprender; cada uno con un diseño y características únicas y especiales que les dio nuestro Creador.

Nos sorprenderemos de lo rápido que los niños comienzan a identificar varias especies de la región, y lo increíble y asombrosos que comienzan a ser los animalitos para quienes se toman el tiempo de observarlos. 

Es importante mencionar que los encuentros con las criaturas vivientes no son exclusivos de los insectos, ya que, en la filosofía, Charlotte Mason menciona la observación de aves siendo un campo muy amplio y hermoso, así como animales domésticos a quienes observamos mucho más tiempo en casa, pudiendo llegar a ser muy especiales en nuestras vidas, como perros, gatos, tortugas, peces, conejos, etc.

Como sugerencia

Cuando encuentres un animalito que quieras llevar a casa, es importante recordar que Dios diseñó a algunos de ellos con mecanismos de defensa que pudieran causar una picadura, mordedura, irritación en la piel o algunos malestares como fiebre. Por ello te recomendamos tener algunos cuidados al momento de recolectarlo, cómo usar un palito, cuchara de plástico, abate lenguas, o pinzas especiales; además que esto evitará causarles algún daño al momento de la recolección. También será necesario tener a la mano un pequeño bote o bolsa para transportarlo.

Ya en casa se deberá adaptar el espacio en el que estará el pequeño amigo durante su estancia. Algunas sugerencias son: recipientes de plástico o vidrio, botes o alguna caja. Dependiendo de la especie puede ser necesario añadir algunos otros elementos como plantas, piedras, tierra o agua. 

Hemos creado también una hoja de registro de hallazgos como guía práctica para sus observaciones personales. No pretendemos que se lleve a cabo al pie de la letra, sino que pueda dar un poco de luz e ideas que ayuden en sus registros. 

Es nuestro deseo como comunidad, compartir desde nuestras experiencias personales cómo han sido nuestros encuentros con algunas criaturas. Charlotte Mason nos dice que “se debe alentar a los niños a la observación paciente y silenciosa hasta que lleguen a aprender algo sobre los hábitos y la historia de los animales”. 

¡Disfruten y asombrense! hay mucho que aprender.

Por: Alma Mendoza y Victoria Rivera

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